¿Por qué una dieta antiinflamatoria es clave para tu salud a largo plazo?

Hola bella:

¿Sabías que todas las enfermedades crónicas comparten un factor común?

Incluso los problemas de salud a pequeña escala, como el envejecimiento de la piel, el acné, el aumento de peso y el dolor en las articulaciones, pueden atribuirse a la inflamación.

Reducir la inflamación a través de alimentos y opciones de estilo de vida es una excelente manera de verte más joven, perder peso, sentirte mejor y disminuir el riesgo de enfermedad crónica.

Una dieta antiinflamatoria es uno de los pasos más importantes que puedes tomar ahora mismo para ver mejoras significativas en tu salud, mientras te proteges a largo plazo.

¿Qué es la inflamación?

La inflamación es la respuesta natural del cuerpo al estrés.

En muchos sentidos, la inflamación es necesaria y beneficiosa para nosotros.

Cuando tenemos una lesión o enfermedad, la inflamación aguda es parte del proceso que permite la reparación celular y la destrucción de patógenos que causan enfermedades.

Piensa en los ganglios linfáticos inflamados o en la forma en que tu piel se enrojece e hincha si te  ¨raspas¨ la rodilla.

Pero demasiado estrés, tanto físico como emocional, durante un período prolongado de tiempo produce un exceso o inflamación crónica.

Y la inflamación a estos niveles tiene un efecto perjudicial.

En lugar de ayudar en la reparación y recuperación, la inflamación puede causar más daño en los tejidos y debilitar el sistema inmunológico.

Desde la enfermedad cardíaca, el Alzheimer y la artritis reumatoide hasta ciertos tipos de cáncer, cada una de estas afecciones debilitantes tiene su origen en la inflamación crónica.

¿Qué causa la inflamación?

Muchos factores como el estrés, la falta de ejercicio y la predisposición genética juegan un papel aquí, pero las toxinas alimentarias y ambientales son dos de las mayores fuentes de inflamación.

Los alimentos como la canola y el aceite de maíz, los alimentos procesados, el gluten, los lácteos, el azúcar y el alcohol pueden causar una inflamación crónica con el tiempo.

Adoptar una dieta antiinflamatoria y reducir la exposición a toxinas al cambiar a productos no tóxicos para el cuidado de la piel son dos de las formas más fáciles y rápidas para reducir la inflamación.

¿Por qué una dieta antiinflamatoria es clave para la salud a largo plazo?

La transición a una dieta antiinflamatoria no tiene por qué ser complicada. Centrándote  en una deliciosa dieta rica en alimentos integrales que reducen la inflamación naturalmente desplazarás sin apenas darte cuenta a  los alimentos procesados proinflamatorios.

Aquí mis consejos favoritos para iniciarte en una dieta antiinflamatoria:

1. Concéntrate  en los alimentos integrales:

Completar tu dieta con alimentos principalmente orgánicos e integrales eliminará automáticamente muchos alimentos problemáticos.

Entre las ¨súper estrellas¨ de la dieta antiinflamatoria tenéis:

Frutas y verduras:

Los productos frescos contienen poderosos antioxidantes y fitonutrientes como el betacaroteno que combaten activamente los radicales libres y la inflamación. Llena la mitad de tu plato con verduras en cada comida, apúntate a una variedad de colores en tus vegetales y frutas de cada día y agrega más verduras a tus batidos del desayuno, para obtener los beneficios del poder de las plantas antiinflamatorias.

Hierbas y especias:

Condimenta tus platos, jugos y batidos con hierbas y especias que ¨suprimen¨ la inflamación como el jengibre, la cúrcuma y la canela.

Fibra:

La fibra reduce la proteína C reactiva (PCR), un marcador inflamatorio en la sangre.

Las frutas y verduras enteras le darán una buena dosis de fibra, pero los cereales integrales como el arroz integral y la avena sin gluten, y las legumbres como los frijoles ( judías) negros y los garbanzos son otra gran ¨must have¨ en una dieta antiinflamatoria.

Grasas saludables:

Las grasas saludables incluyen grasas omega-3 antiinflamatorias de alimentos como el salmón y las sardinas, el aceite de oliva y las semillas de cáñamo, lino y chía.

Proteína: l

Las carnes convencionales llenas de hormonas y antibióticos son muy inflamatorias, por lo que si eliges carnes, asegúrate de elegir carnes orgánicas ( de pasto).

Las fuentes vegetarianas de proteínas como granos enteros y legumbres y una proteína de arroz en polvo de calidad también una excelente opción.

2. Evita o limita estos alimentos inflamatorios:

Hay ciertos alimentos que sabemos que aumentan la inflamación, por lo que evitar o limitar estos alimentos apoyará tu ¨dieta antiinflamatoria¨.

. Azúcar:

Aprende a leer las etiquetas de los alimentos…puede que te sorprendas al saber que el azúcar agregado se encuentra en prácticamente todos los alimentos preenvasados del mercado.

. Carbohidratos refinados:

Harinas blancas refinadas, cereales, galletas, pasteles y panes.

¡No te dejes engañar!, incluso los productos sin gluten  y/o ecológicos se pueden cargar con harinas refinadas, azúcar y almidones.

. Aceites refinados:

Estos aceites como el maíz, la canola, el cártamo, el girasol, el maní ( cacahuete) en general los aceites vegetales pueden ser inflamatorios.

. Alcohol:

El alcohol ¨congestiona¨ el hígado y puede alimentar a las bacterias patógenas en el intestino.

¿ Te has mirado mirado en el espejo después de una noche de ¨fiesta¨?

¿ Te has dado cuenta de los ¨signos de inflamación¨ relacionados con el consumo de alcohol como la cara más hinchada y la piel  más deshidratada?

3. Realice una desintoxicación anual:

Un programa détox  anual es una excelente manera de ayudar al cuerpo a eliminar las toxinas acumuladas a la vez que proporciona una gran dosis de nutrientes y antioxidantes de súper alimentos para reducir la inflamación.

Una limpieza de 21 días ( como FLEXIDETOX)* puede ayudarte a identificar sensibilidades, y a partir de ahí  personalizar la dieta antiinflamatoria que funcione mejor para ti .

4. Vigila tu sistema digestivo:

La inflamación es provocada por el sistema inmunológico en un intento de proteger el cuerpo, eliminar los estímulos dañinos y comenzar el proceso de curación.

Inicialmente, esto es algo básico.

Tu cuerpo es un sistema increíblemente inteligente y poderoso que trabaja para enviar ¨al equipo médico¨ al área afectada, ¡sin que tu te enteres !

Sin embargo, un período prolongado de inflamación en el cuerpo puede ser problemático…

 El proceso digestivo es uno de los que requieren más energía del cuerpo humano.

Cuando el cuerpo está ocupado enviando ¨asistencia médica¨ a un área dañada, la capacidad de digerir completamente los alimentos disminuye.

 Por ejemplo, cuando el sistema nervioso,está en un modo de “lucha o huida”, el proceso digestivo se ralentiza, porque el cuerpo ahorra energía para poder huir del peligro.

Todo esta conectado 

Cada sistema en el cuerpo está conectado. El sistema digestivo y el sistema hormonal no existen independientemente uno de otro, se afectan entre sí.

Una de los pilares en tu salud es un sistema digestivo/ intestinal sano.

Del 60 al 80 % al ochenta de nuestro sistema inmunológico se encuentra en tu intestino.

Cuando tu intestino se encuentra en un estado de desequilibrio, el problema es mucho más grande que el dolor de estómago, gases, hinchazón o diarrea.

Los desequilibrios intestinales se han relacionado con desequilibrios hormonales, enfermedades autoinmunes, diabetes, fatiga crónica, fibromialgia, ansiedad, depresión, eccema, rosácea y más.

Algunas bacterias intestinales ¨malas¨ en realidad promueven la inflamación como respuesta al estrés.

Uno de los desequilibrios intestinales más comunes que sufren las personas hoy en día es el ¨síndrome del intestino permeable¨, también conocido como ¨aumento de la permeabilidad intestinal¨.

El revestimiento de tu tracto digestivo es una capa de una sola célula de espesor.

Estas células forman una barrera entre nuestro torrente sanguíneo, el sistema inmunológico (que rige la inflamación) y el mundo exterior.

En un cuerpo sano, estas células están ¨muy juntitas¨, formando una barrera protectora en el intestino, asegurándose de que todo lo que comes,  se procese correctamente y los nutrientes se asimilen bien.

Cuando se descomponen, desarrollamos lo que se llama síndrome del intestino permeable.

Cuando hay ¨ espacio¨ entre células intestinales, las bacterias, toxinas, proteínas y grasas no digeridas, y los desechos orgánicos, se filtran de los intestinos al torrente sanguíneo, desencadenando la inflamación en el cuerpo.

 La mala digestión puede causar inflamación, y la inflamación puede causar mala digestión.

Vale, ¿ y qué hacemos?

Una de las mejores maneras de disminuir inmediatamente la inflamación y fortalecer tu  sistema digestivo es deshacerse de las sensibilidades alimentarias más comunes.

Estos son alimentos que provocan inflamación en la mayoría de las personas, dejando el sistema digestivo dañado y con exceso de trabajo.

Además, con el tiempo, en algunos casos, estos alimentos pueden causar problemas mucho más grandes.

Estos alimentos desencadenantes comunes incluyen: el gluten, los productos lácteos, el azúcar, el alcohol, la cafeína, el maíz, la soja,los huevos y el maní.

Eliminar los desencadenantes de alimentos más comunes permite que la inflamación se ¨apague¨ y que el sistema digestivo se relaje, rejuvenezca y sane.

Complementar tu plan de bienestar con enzimas digestivas y probióticos es otra buena idea.

Realmente aseguran que los alimentos se digieran correctamente y que los nutrientes se asimilen correctamente. En general, esto ayuda al proceso digestivo y conduce a menos inflamación.

Afortunadamente, el Programa de limpieza de 21 días FLEXIDETOX*, se basa en estos dos concepto: disminuir la inflamación y dar al sistema digestivo un más que necesario descanso.

Te abrazo fuerte

Virginia .

*¿ Nos tomamos un té virtual? ¿Quieres una sesión de valoración gratuita de 30 minutos y me  cuentas que necesitas?. Envíame este formulario, indicándome tu disponibilidad horaria y listo. !Te espero¡

 

 

No hay comentarios

Escribe un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies