LA NUEVA VERSIÓN DE LA CHEESECAKE

 

 

Si tuviera que quedarme con una tarta sería una cheesecake con fresas (bueno las de manzana también me apasionan).

Aunque he de reconocer que los dulces no me sientan nada bien, parece que mi cuerpo huye de los azucares refinados, así que sólo los tomo en contadas ocasiones.

Recuerdo que al mudarnos a Alemania, nos invitaron a cenar los vecinos. ¿Qué llevamos sino los conocemos de nada?

Mi marido se fue expresamente a la mejor pastelería de la cuidad a comprar unos pasteles. Y cuando llego el momento del postre… la vecina era vegana y el vecino alérgico a la lactosa…¡nos lucimos¡

Bueno la verdad es que fue divertido (me subí corriendo a por una sandia que tenía en la nevera) o eso creo porque por aquel entonces apenas dominaba el idioma.

Así son los nuevos tiempos, hay que tener en cuenta alergias, tendencias, religiones, etc  a la hora de comprar o cocinar para los demás. En realidad, para mi hacerlo es una forma de honrar a mis invitados, aunque reconozco que a veces me vuelve loca. En especial para las personas que por motivos de salud (alergias o intolerancias), tantas veces han de privarse de un dulce, he creado esta receta , la nueva versión de la cheesecake… ya se sabe ¿ no? que a nadie le amarga un dulce.

Esta tarta la hicimos en el curso de cocina crudivegana que impartí hace ya tiempo en el centro Terapiados Valencia . Fue un rotundo éxito. Hasta que no la probaron no daban crédito. No te voy a mentir, no esperes el sabor de esa tarta de queso que probaste en tu viaje a NYC, eso solo lo consiguen toneladas de azúcar y queso… pero si un aroma fresco, diferente, ligeramente dulce… una delicia para el paladar que además tu cuerpo agradecerá, esta llena de alimentos muy ricos en nutrientes saludables.

¿ Quieres saber como hacerla? ¿Como dejar con la boca abierta a tu amiga vegana? ¿ Y tu a tu cuñada alérgica al huevo? ¿ Es posible que además de deliciosa sea sana?

Adelante, en cinco pasos súper fáciles  te enseño como hacer esta versión de la cheesecake de los nuevos tiempos

 

Prepara los ingredientes:

Para la base:

  • Una taza  y media  de almendras crudas sin piel
  • Una taza de dátiles sin hueso

Tambíen puedes hacer la base con : Mezcla una taza de copos ( hojuelas) de avena sin gluten triturada ( sin que llegue a ser harina) con una cucharadita de canela en polvo y ve añadiendo  aceite de de coco hasta que te quede una masa homogénea, para poner en el molde. Puedes aplastarla con una cuchara remojada en agua fría, para que la base te quede más lisa.

 

Para el relleno:

  • Dos tazas de anacardos crudos (remojados unas ocho horas antes)
  • El zumo de dos limones pequeños.
  • Una cucharada de levadura de cerveza
  • 50 gramos de aceite de coco ( sino te gusta el sabor a coco, puedes encontrar aceite de coco desodorizado).

 

Para el topping:

  • 8 fresas
  • Sirope de ágave
  • Aceite de coco

 

Ten a mano los siguientes utensilios:

  • Molde desmontable
  • Papel de horno o plástico transparente
  • Batidora potente

 

Manos a la obra:

Tritura los ingredientes de la base hasta obtener una masa homogénea con la ayuda de una batidora de vaso, thermomix o similar. Los dátiles ayudarán a ligar  las almendras y además aportan el  dulzor a esta deliciosa tarta. Tiene que quedarte una textura, como si fuera una base hecha de galletas. En el molde elegido pondremos una base con papel de horno  o transparente, y así será mucho más fácil desmoldarla.

Con la ayuda de una espátula o una cuchara grande vamos echando la base a la vez que la vamos alisando. Presiona bien  con tus manos para que quede uniforme. Refrigeramos mientras vamos haciendo el relleno y el topping.

Nota:  Los anacardos deben de estar remojados con anterioridad (unas ocho horas o desde la noche anterior) para que tengan una textura suave y sean más fáciles de triturar.

Con la ayuda de una batidora hacemos nuestro relleno. Pon todos los ingredientes  y tritura hasta obtener una mezcla cremosa. Tiene que quedar como si fuera un queso tipo Philadelfia (de untar ).

Seguro que  te preguntaras ¿ para que echaremos  la levadura de cerveza? ¿ a que si? En la cocina vegana se utiliza mucho porque su sabor recuerda al queso (prueba también a sustituirlo como queso rallado, como en la receta de pizza y peli que tienes ya colgada en el blog)

Vertemos la mezcla sobre la base ya elaborada.

Otro truquito: da unos toques suaves al molde para evitar burbujas.

Refrigeramos como  mínimo una hora.

Ahora sólo queda hacer el topping o la cobertura :

Tritura las fresas sin las hojitas verdes con un chorro de sirope de agave, y añade aceite de coco, para que tenga una textura como de gelatina y cubre por encima la tarta.

Sacamos unos quince minutos antes de servir. A mi me gusta servirla con una infusión, ahora en verano prueba a hacer té verde helado…

También puedes tomarla sin añadir la cobertura o decorando con fresas frescas, y unas hojas de

hierbabuena.

Disfruta de cada cucharada de esta cheesecake de  nueva generación…

 

Te abrazo fuerte

Virginia

 

 

Soy Virginia Antón y me dedico a ayudar a mujeres que han sido madres a perder peso, y a recuperar su equilibrio hormonal y emocional, ofreciéndoles un espacio donde aprender nuevas pautas de alimentación, un estilo de vida más ¨détox¨ y donde poder canalizar sus emociones. Descarga mi guía gratuita "8 claves para perder peso, después de ser mamá (sin morir en el intento)

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